Lo anterior ha ocasionado, por un lado, la intensa concentración de personas en espacios reducidos, sin acceso a servicios públicos básicos.
El crecimiento acelerado de las ciudades en el Perú se ha dado sin mayor planificación. Esto ocurre también en muchos otros países del mundo.


Por otro lado, la falta de planificación afecta también al ambiente pues causa profundas transformaciones en el entorno. Ejemplo de ello es el exceso de ruidos, la contaminación del aire, el incremento de tránsito, la sobrecarga de redes eléctricas y de desagües, la generación excesiva de basura, etc.